El mundo post COVID-19

Lo primero que quiero decir es que no sé cómo va a ser el mundo post COVID-19. El título de esta nota sólo lo escribí para que te motive a leer la nota. Lo mejor que nos puede pasar en tiempos de tanta incertidumbre es la sinceridad.

Me sorprende mucho ver notas con titulares como: “Cómo comunicar en tiempos de Corona Virus”, “Qué deben hacer las marcas frente al COVID-19”. Y la verdad es que nadie sabe cómo hacer frente a esta pandemia que tiene paralizado al mundo, ante la tragedia y el sufrimiento de tantas personas.

Aclarado este primer punto, en esta nota sólo quiero compartir una mirada -como profesional de la comunicación- de cómo puede llegar a cambiar el vínculo entre las marcas y las personas después de esto.

En modo cuarentena.

Seguramente el comportamiento de consumo de las personas va a cambiar. La cuarentena no se va a acabar cuando el gobierno levante la medida, sino que -puede llegar a suceder- que muchas personas decidan un estilo de vida en “cuarentena”. Esto no significa que permanezcan encerrados en sus casas sin salir a la calle, sino que cambien conductas que hasta el momento eran habituales. Un ejemplo de ello sería no asistir a espacios cerrados y muy concurridos. Si esto sucede, parte de la población podría dejar de ir a los shoppings, supermercados, cines, centros comerciales, patios de comidas, grandes cadenas gastronómicas, etc., perjudicando así a muchas marcas y afectando el consumo y la rentabilidad de las mismas.

Pero, en esta futurología, no todo es caos y desesperación. Como anticipándonos a este momento, y como parte de la evolución del hombre, hace unos años comenzamos a vivir un tiempo que definimos como “Era digital”. Gracias a los avances tecnológicos de esta era hoy podemos plantear una solución a este posible nuevo comportamiento del consumidor.

La Vacuna

La solución para las marcas ante la pandemia y los nuevos comportamientos de consumo podría estar en la digitalización de sus procesos comerciales. Muchas marcas ya comenzaron hace años este proceso: invirtieron en el desarrollo de sus e-commerce, construyeron el branding a través de redes sociales, y digitalizaron sus procesos internos. Seguramente éstas son las marcas que estarán más preparadas para este momento que se avecina.

Pero hay otras marcas que a lo largo de los años sólo apostaron a los canales de ventas tradicionales. Serán éstas las que seguramente se verán más afectadas, ya que los canales digitales llevan -como todo proceso- tiempo y dinero para lograrlo.

Como conclusión, creo que esta horrible pandemia va a lograr acelerar un proceso que –pensábamos- demoraría algunos años más. Un proceso donde el comercio digital no queda reservado únicamente para algunos productos o servicios, sino que, no vamos concebir un producto o servicio sin un comercio digital. Y allí los nuevos desafíos para las marcas.

El ejemplo más claro se está dando en estos días, donde vemos cómo los restaurantes gourmet más refinados de las ciudades ofrecen sus servicios de delivery: un servicio que solo parecía estar reservado para el sector de la comida chatarra. El desafío para estos restaurant será cómo generar un proceso de transformación digital para que sus comensales puedan encargar la comida, ver los platos, pagar de forma virtual, etc., pero sobre todo, cómo trasladar la experiencia de la comida gourmet en una caja de cartón.

Lo más esperanzador de este tiempo es pensar que, como dice la frase, “todo pasa”. Un nuevo tiempo va a llegar, con nuevos trabajos y desafíos para todos.